No he podido dejar de pensar ni un minuto en ella estos días. La recuerdo como siempre, con la chapa pela, riéndose de cualquier pendejada que yo decía, que Pavel decía. Mamita era una madre de 83 años y yo fui un mal nieto de 25.
No puedo creer que halla muerto; pensé que de esta salía bien librada como siempre lo hizo, como siempre lo hacia. Si, ha sido para mi y mi familia muy duro aceptarlo, muy duro despertarnos. Ha sido muy difícil (y siempre será difícil) ver una mecedora en la terraza y no verla a ella, allí… comprando lotería o curiociando cualquier pendejada. No puedo creer que mi hijo (o hija) se pierda el placer de conocer a Mamita.
Recordarla a ella es recordar mi infancia como ya lo comente antes. Comer hojaldras que ella misma preparaba para mantenerlos quietos… pero que va, al rato ya estábamos corriendo por el patio de la casa, arrancando matas, pateando bola, inundando el patio con agua lluvia, buscándole la pelea a Darío… y ella atrás gritándome –“Niño Jeaaan Poo!!! Noooo!!! Sueltalooo”
Ay Mamita, te vamos a extrañar de verdad verdad. Va ser muy duro, pero como me dice un amigo, la muerte es un hecho que nos toca afrontar tarde o temprano… Ahhgg puro placebo pero como me ayudan a despertar.
Ese día llegue Barranquilla con mas prisa que de costumbre para verte y darte ánimos pero solo di unos cuantos pasos al bajar del taxi y Guille con los ojos aguados me dice –“La niña Minga acaba de morir” - Que…?? - No alcance a decirte lo buena madre que eras, lo buena abuela que fuiste. Te quisimos mucho Mamita… de verdad verdad
PD: Si llegas al cielo y te piden referencias personales, no me coloques a mi… creo que no seria de muy buena ayuda
No puedo creer que halla muerto; pensé que de esta salía bien librada como siempre lo hizo, como siempre lo hacia. Si, ha sido para mi y mi familia muy duro aceptarlo, muy duro despertarnos. Ha sido muy difícil (y siempre será difícil) ver una mecedora en la terraza y no verla a ella, allí… comprando lotería o curiociando cualquier pendejada. No puedo creer que mi hijo (o hija) se pierda el placer de conocer a Mamita.
Recordarla a ella es recordar mi infancia como ya lo comente antes. Comer hojaldras que ella misma preparaba para mantenerlos quietos… pero que va, al rato ya estábamos corriendo por el patio de la casa, arrancando matas, pateando bola, inundando el patio con agua lluvia, buscándole la pelea a Darío… y ella atrás gritándome –“Niño Jeaaan Poo!!! Noooo!!! Sueltalooo”
Ay Mamita, te vamos a extrañar de verdad verdad. Va ser muy duro, pero como me dice un amigo, la muerte es un hecho que nos toca afrontar tarde o temprano… Ahhgg puro placebo pero como me ayudan a despertar.
Ese día llegue Barranquilla con mas prisa que de costumbre para verte y darte ánimos pero solo di unos cuantos pasos al bajar del taxi y Guille con los ojos aguados me dice –“La niña Minga acaba de morir” - Que…?? - No alcance a decirte lo buena madre que eras, lo buena abuela que fuiste. Te quisimos mucho Mamita… de verdad verdad
PD: Si llegas al cielo y te piden referencias personales, no me coloques a mi… creo que no seria de muy buena ayuda